Estoy a la búsqueda de todo lo que se haya escrito sobre Colin en la blogósfera y el resto del Internet. Esta lista no pretende ser exhaustiva, y será editada constantemente. Se apreciará cualquier comentario, así como información sobre más vínculos recordando a Colin.
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Gabriel Linares habla a La Jornada sobre Colin
In Memoriam: Colin White, por Adela Ramos, y varias entradas durante el mes de diciembre en su blog, twofold
Evelio Rojas escribe sobre Colin
Colin White, por Argel Corpus, y varias entradas durante el mes de diciembre en su blog workhastobedone
A Dark, Cold Day, en helbardot
El Marinero y el cadete espacial, por José Hernández-Riwes, y varias entradas durante el mes de diciembre en su blog Hollow Hills
In Memoriam Sir Colin White Muller, por Diana
Hoy al llegar a la fac… por Andrea
Colin White, por Rebeka Lembo, y otras entradas durante el mes de diciembre en su blog Ecce Mulier
In Memoriam Colin White, por Eliud
Adiós a un grande, por Eduardo Charpenel
Infinite Sadness, por Ernesto Acosta Sandoval
Gone… por Gabriela Hernández Merino
Mr Colin White, por Irene Adler
Quisiera escribir yo… por Jardinière
Sir Colin White Muller (1932-2007), por Ernesto Priego
Fare Thee Well, Mariner, por Ernesto Priego
Morning Snapshot, por Ernesto Priego
Hilda subió un video de Colin prendiendo un Christmas pudding…
Oh Captain, My Captain, por Aquél
Evelio subió una foto de Colin en 1978, y un poema de Hopkins…
Coffee, Sir? Would you like some coffee, Colin? por Orlando
White, White Is The Final Light, por Michael
Adiós al maestro, por Agustín Cadena
Colin White (1932-2007), por Hilda Domínguez
Ernesto dedicó un episodio de su comic a Colin
He Really Touched People, por Gabriela Hernández Merino
Mi maestro Colin White Muller, por Forrester
You Are Never Going to Be Forlorn, por Gerardo
Con Colin escasamente hablé de música… por Evelio
Five Years Have Past, por Adela (sobre Colin y “el conflicto de las facultades”)
To Sir Colin White, por Eduardo
Colin White Muller In Memoriam, por José Romero
Colin White Muller 1932-2007, por Alfredo Sánchez
“Ruido Horrible” recuerda a Colin
To Colin White Muller, por Javier Vazquez
Ximena subió un clip de Colin dando clase (parte 1)
La segunda parte del clip de Colin dando clase, por Ximena
Recuerdos de Colin, por Francesca
Hubo una época, por And Even the Stars Shine in Japan
Una traducción de un poema de Stephen Spender, por Colin White, en Helbardot.

Excelente idea Sr. Priego. Gracias.
Un abrazo
Me gustaríaque agregaran mi blog, en especial esta entrada: http://nousoacentos.blogspot.com/2007/11/el-mi-maestro-colin-white-muller.html
Tambien esta de otro compañero: http://wanderingthroughletters.blogspot.com/2007/12/you-are-never-going-to-be-forlorn.html
http://javbrad.blogspot.com/2007/12/to-colin-white-muller.html
Javier Vazquez
Es un mini video de una clase de este semestre, se ve muy mal porque fue con celular pero es él haciendo lo que hacía mejor.
http://www.hi5.com/friend/video/displayViewVideo.do?videoId=6646766&ownerId=156543904
Hola,
gracias por tu mensaje, pero el link no parece llevar al video que describes…¿lo mandarías otra vez para que lo incluyamos por favor?
Ximena, el link que diste no se puede abrir porque es un perfil privado.
Sugiero que mejor lo pongas en youtube.
saludos
Ah sí ya ví por qué no sale, lo siento se me olvidaba eso, en cuanto lo tenga bien lo pongo.
Ya por fin, espero que esto no falle:
http://es.youtube.com/watch?v=d-SIDV6T1G0
http://es.youtube.com/watch?v=tGWoTkF0Irw
http://mel-crispy.blogspot.com/2007/12/es-por-usted.html
Agreguen éste:
http://sofishka.blogspot.com/2007/12/two-loves-i-have.html
Quería dejarle un recado a Evelio – ya que su blog no admite comentarios: Colin puede no haber estado de acuerdo con que Larkin hubiese influenciado a los Beatles. Pero recuerdo muy bien que en nuestra primera clase de Dylan Thomas nos dijo: “¿No les recuerda algo? No es posible, uds. escuchan esas cosas… ¡The Beatles!!!!”.
Ya verás… de algún modo te hizo caso: por lo menos admitió la hipótesis de que las creaciones de los Fab Four tuvieran raíces en ilustres poetas de la isla…
¿Alguien más de ese grupo (HL 1 2005) lo recuerda?
Saludos,
F/J
http://sexdrugsandcocoapuffs.blogspot.com/2007/12/hubo-una-poca-en-donde-cre-que-lo-mejor.html
I had just arrived from Ireland on 5 December when I got a call from Colin’s daughter Rebecca that her Dad had died on the morning of the 6th. What I want to say here is that you can all be very proud of the great goodness you showed both to your old friend and to his wife and children. As they say, you shall know a man by his friends. Colin couldn’t have asked for better friends, and, I suspect, people who in the years to come will remember him as a model of the highest standard of sometimes acerbic, almost very decent humanity. ¡Un abrazo a todos!
Stephen, one of his Irish friends
En el suplemento ‘Laberinto’ del Milenio del día de hoy (Sábado 22) viene un artículo sobre Mr. Whiteen el cual se menciona las varias entradas en blogs (incluyendo el del ‘alumno’ Argel)
[...] teaching at all levels. His death triggered an outpouring of blogs by students past and present (eg, colinwhitemullerinmemoriam.wordpress.com/los-blogs-recuerdan/). These bloggers are representative of the generations of Mexican students for whom White was an [...]
As well as being a very good friend, with much shared background (he and I were in the same Scottish regiment, at different times) Colin White introduced me to contemporary Latin American literature, for which I shall always be grateful. He was such an encouraging man, continuously interested in the progress of his pupils, among whom I feel I can count myself. Pro tanto quod retribuamus – what can we repay for so much?
Mientras escucho una canción llamada “Holding On” de un grupo visualmente grotesco pero rico en palabras llamado WASP, recuerdo a Colin, mi maestro de poesía, mi maestro de vida. Fue a principios de los 90’s que me senté en sus clases siendo un muchacho ávido de enseñanza y dirección; un muchacho que portaba una cola de caballo y aretes en la oreja derecha. Recuerdo muy bien el “pánico” que muchos de mis compañeros sentían en las primeras clases que tomabamos con Colin. Recuerdo muy bien las caras de espanto alrededor del salón por el solo hecho de ser observado sarcásticamente por Colin y ser el posible blanco de su escrutinio académico. Re cuerdo muy bien sus “Bloody Ignorant” que arrancaban un puñado de carcajadas cuando alguno de nosotros se convertía en victima de sus cuestionamientos acerca de tal o cual autor. Por supuesto que recuerdo las caras de Evelio, Vanessa, Argel, Reyna, Mario Murguía, Isabel Galina y, claro, recuerdo la mía. Todos estabamos sentados ahí presenciando cómo Colin no sólo nos deleitaba con su lectura de Wordsworth, de Yeats, de Blake, de Coleridge, sino que nos daba lecciones de vida en cada una de sus clases. A lo largo del pasillo, por entre los salones, oíamos la tos persistente de Colin que caminaba hacia su clase con cuerpo cansado pero espíritu intacto. Bebedor de cerveza tibia, de atuendo monótono y sonrisa burlona, pero de un corazón lleno de alegría por enseñar, por iluminar el camino de tantos y tantos alumnos. Hoy lo recuerdo, hoy rompo el silencio desde que supe de su muerte. Hoy celebro su vida, sus enseñanzas, la huella inmortal que dejó en mi y muchos de mis compañeros que tuvimos la fortuna de ser sus alumnos. Hace mucho tiempo que dejé la facultad, que me alejé de las letras, de la literatura y que, de vez en cuando, retomo por necesidad espiritual y emocional en estos tiempos de dudas, de revuelo, de fragilidad nacional, de mediocridad institucional y de pasividad social. Hoy, escuchando música, mi pasión más grande y compañera de paleta de la literatura que aprendí con Colin, recuerdo a mi querido maestro. Hoy me doy cuenta que fue el uno de los seres humanos que moldearon mi muy duro carácter y mi personalidad recia. Hoy me doy cuenta que Colin nos cantó música cada vez que leía poesía, cada vez que sonreía o cuestionaba a mis compañeros. El hacía música y la música se volvió mi pasión más grande. Hoy, con una canción que tal vez nadie conozca, celebro la vida de Colin y lloro su partida. Hoy tomo cerveza tibia, fumo y toso por un cigarrillo[nunca me ha gustado la pipa] y hoy más que nunca acaricio mi antología de literatura inglesa y la miro con ternura al ver que está más maltratada que la de Colin. Hoy te recuerdo Colin. Hoy te celebro.
Sería muy padre reecontrarme con varios es compañeros de carrera; Isabel Galina Russell, Mario Murguia, Evelio, Reyna, Claudia, Vanessa, mis dos amores que no se dónde estén pero espero q estén bien: Claudia Larrainzar y Noemí Novell[espero recordar bien la ortografía de tu apellido]. De Mario tengo su mail, los demás no los veo desde hace mucho tiempo. Claro que recuerdo a Ernesto, igual que yo en esos años 90, de cabello largo y muy pálido, con una gran pasión por la lectura, tal vez el no me recuerde pero seguro recuerda cierta conversación sobre Hemingway en casa de Charlie, Charlotte Broad, acerca de la eterna polémica sobre la escritura misógina de Hemingway. Un Saludo.
fe de erratas: primera línea: es compañeros[hic!] ex compañeros perdón.
[...] Pienso en todos aquellos alumnos que son bastantes que han quedado huerfanos por la falta de su pro… [...]
Querido Ernesto:
Hace más de un año que nos dejó Colin. No puedo, nunca he podido, encontrar las palabras que me permitan expresar el dolor y la ausencia. Hoy, mucho tiempo después, puedo usar las palabras de Miguel Hernández, que son lo que más se acerca a lo que, todavía hoy, siento. Sé que a Colin no le habría disgustado este mínimo homenaje, aunque tal vez se habría quejado de la cursilería.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las ladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.